Definición según Moody:
Es una acción que debe tomarse cuando ya no hay más tiempo para recoger información.
Moisés decidió no disfrutar los placeres pasajeros del pecado; al contrario, decidió sufrir junto al pueblo de Dios. (Hebreos 11:25 PDT)
Cuando tomamos una decisión debemos estar conscientes de las consecuencias que implican la toma de esa decisión.
El sufrir por lo que uno decidió no significa que la decisión fue equivocada, al contrario deber ser visto como parte de lo que uno ya sabía que debía ocurrir.
¿Qué consecuencias le vinieron a Moisés?
- Fue perseguido por Faraón
- Tuvo que abandonar Egipto
- Tuvo que rehusarse a llamarse hijo de la hija de faraón.
“Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón. Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.” (Hebreos 11:24-27)
Rehusarse a estos privilegios que le traen tranquilidad y seguridad no es fácil, a menos que alguien mire algo más grande que esto nunca rehusaría a todas estas bendiciones y privilegios, que la biblia los llama deleite temporales del pecado.
Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse. (Daniel 1:8)
La decisión de Daniel es un asunto de principios, de fidelidad a Dios, y de moral. No es un asunto de capricho, orgullo, o personal con alguien, esto tiene que ver con la fidelidad a Dios.
“Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.” (1 Reyes 18:21)
Caminar en dos pensamientos significa caminar con falta de decisión.
- Hasta que alguien decide casarse se establece el matrimonio, se constituye un hogar, se forma una familia.
- Hasta que alguien decide estudiar termina una carrera.
- Hasta que usted decide comenzar el proyecto formó la empresa, o comenzó el negocio.
- Hasta que usted decidió comenzar a comer sano usted mejoró su salud.
Nada pasa en la vida hasta que decidimos. Fue hasta que decidimos entregarle nuestra vida al Señor que nuestra vida fue transformada.
La vida está llena de retos y decisiones que tenemos que estar tomando a diario, es tan así que aún en el último momento de nuestra vida tenemos que tomar decisiones.
Es importante entender esto:
- Hay decisiones que nadie las puede tomar por ti.
- Hay cosas que nunca las lograrás hasta que tú las decidas.
- Hay cosas que Dios las dejó como promesas para ti pero solo funcionan cuando tú decides.
Cada decisión a tomar debes asumir con responsabilidad las consecuencias de ellas y no frustrarte cuando algo no te resultó como tú lo esperabas.
Decide en armonía con Dios.
“Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias:” (Hechos 15:28)
Aun cundo Dios nos ha dejado la opción de decidir nunca lo debemos hacer aislados del acuerdo con Dios. Igual como sucede con los hijos aún cuando ellos llegan a la edad adulta de tomar sus propias decisiones, por respeto y honra, no deciden sin consultar o compartirnos de sus decisiones. Así debemos hacerlo nosotros con nuestro buen padre Dios, nunca decidir sin antes consultar con Él.
Declaración profética.
Declaramos que cada decisión a tomar en este año lo tomaremos en armonía con el Espíritu Santo. Declaramos que miraremos la mano de Dios manifestada en cada decisión y Dios prosperará las decisiones en el trabajo, en la empresa, en la familia, en la iglesia, en la nación. Amen, amen, amen.


